¿Por qué viajar se considera terapéutico?

Tenemos vidas agitadas la mayor parte del tiempo, y llegamos a casa para reponer las energías que gastamos en las labores, pero ciertamente vivimos en una rutina que de no saber llevar, nos puede ir agobiando tarde o temprano.

También puede suceder que llegamos a un punto de quiebre, en el que podemos atravesar una situación más o menos traumática, por lo que decidimos buscar alguna terapia que nos ayude a sobrellevar de una mejor manera el conflicto.

Sea que haya sido recetado por un médico o no, los viajes nos ayudan en cierto modo a recuperar el rumbo perdido, pues lo que buscamos es superar lo que nos perturba por corto o largo tiempo.

Por ello te explicaremos por qué viajar resulta tan reconfortante, y la razón por la cual tantas personas imitan el ejemplo de Julia Roberts en la película “Eat Pray Love”, pues al parecer se la pasa muy bien luego de haber atravesado una situación adversa.

  1. Nos desconectamos de la realidad

Nuestra realidad, cuando somos niños, tiene pocos aspectos negativos ya que somos inconscientes de todas las cosas que giran en torno a la vida de los adultos más cercanos: nuestros padres.

Luego nos damos cuenta que la vida puede llegar a ser tan hostil que, la mejor manera de evadirnos de ella es viajando a distintos lugares.

Ciertamente podemos levantarnos a la hora que deseemos, descansar, comer lo queramos, dejar de preocuparnos por el cerrajero que debe hacer las reparaciones en nuestra puerta, y si estamos solteros, las libertades aumentan.

Un paisaje, una obra arquitectónica, comidas o incluso templos religiosos pueden ayudarnos a recuperar de vivencias poco agradables.

  1. Recibimos consuelo porque hay otras realidades peores

Ciertamente a nadie le gustan los viajes de placer en los que hayan escenarios desagradables, pero en ocasiones es necesario que veamos esa otra cara de la moneda.

Si bien es cierto que nuestros trabajos nos pueden extenuar, hay otras realidades que son peores que la nuestra, pues al menos podemos costearnos un viaje anual para conocer diferentes lugares.

Cuando visitamos países con carencias de todo tipo, podemos cerciorarnos que tenemos mucho que agradecer a la vida, como para sentirnos desafortunados por la vida que llevamos.

  1. Cambian nuestra manera de ver la vida

Ahora bien, si eres de las personas que disfrutan cada aspecto de los viajes de manera positiva, seguramente la propuesta viajera está diseñada especialmente para ti.

El estar abiertos a nuevas culturas, nos permite aprender nuevas cosas que podemos implementar en nuestra rutina una vez nos toque regresar a casa, de modo que ésta sea más placentera.

Así que te puedes imaginar la cantidad de experiencias que puedes llegar a acumular en la medida que vayas conociendo nuevos lugares cada ocasión que tengas disponible.

Por supuesto, si tienes con quien compartir estos viajes, ya sea con familiares, con tu pareja o incluso amigos, la experiencia puede ser especialmente placentera, al punto que puedas atesorarla en tu corazón.

No te prives de la posibilidad de viajar a nuevos destinos, ya que eso favorece tu enriquecimiento personal. ¿Te animas a viajar con mayor frecuencia?