Algunos castillos para visitar en tu próxima visita a Francia

En Francia se los conoce como “châteaux” y son grandes casas de campo que ahora consideramos castillos, aunque la mayoría no fueron construidos con propósitos defensivos.

La región de Valle del Loira es una tierra fértil y fue la sede del poder real durante un gran periodo de la historia francesa. Reyes, reinas y miembros de la corte construyeron acá sus moradas, potenciando la actividad comercial de la comarca.

Ahora, igual que entonces, la región se encuentra salpicada de colinas onduladas, exquisitas bodegas de vino, amplios y sinuosos ríos y, por supuesto, castillos grandiosos. De estos el Valle del Loira tiene más de 80.

A continuación, y sin ningún orden en particular, se enumeran cuatro de los castillos más destacados que podrás visitar en esta región:

Chambord

Este castillo es uno de los más populares de la comarca, gracias a su grandiosidad, su fachada detallada, sus intrincadas decoraciones y sus amplios jardines.

Fue construida originalmente por Francisco I en 1519 como refugio de caza. Sin embargo, murió en 1547, y el castillo quedó a medio construir. Cayó en total abandono durante casi 80 años hasta que Luis XIV lo visitó en 1639.

Ordenó terminarlo basándose en los planos originales. El lugar es gigantesco y puede tomar horas para visitar, así que reserve al menos medio día para recorrer sus jardines y terrazas.

Villandry

Construido en la ladera de una colina, este castillo fue originalmente una torre fortificada construida en el siglo XIV para el rey Felipe Augusto. La estructura fue arrasada por algunos de sus posteriores propietarios e incluso fue propiedad de Napoleón Bonaparte.

Los actuales propietarios lo adquirieron en 1906 y dedicaron una enorme cantidad de dinero para convertirlo en lo que es hoy en día.

El principal atractivo de este castillo son sus famosos jardines renacentistas, que incluyen un jardín acuático, jardines de flores ornamentales y huertos, con un total de más de 60.000 plantas.

Blois

De camino a Chambord puede pasar un rato en el pueblo de Blois y visitar su castillo. Originalmente una fortaleza medieval construida en el siglo IX, fue tomada por Luis XII en 1498 y transformada en palacio de estilo gótico que fue centro de poder durante siglos.

No queda mucho de la fortaleza medieval y aunque su exterior está menos ornamentado que otros de la región, el interior es insuperable, con habitaciones restauradas de intrincado diseño y muebles de época.

El trabajo realizado en la restauración es sublime. Hasta las cerraduras y picaportes, obra de cerrajeros locales, son perfectas réplicas de los diseños de hace 300 años. Es un castillo realmente encantador.

Amboise

Muchos visitantes lo consideran el castillo perfecto. De tamaño mediano y sin ornamentación excesiva, posee un balance perfecto entre sus hermosos y cuidados jardines y su estructura de cuento de hadas con impresionantes vistas al río Loira.

Confiscado por la monarquía en el siglo XV, se convirtió en una residencia real privilegiada y reconstruida extensamente por el rey Carlos VIII (que murió aquí en 1498 en un terrible accidente al golpearse con una puerta).

Fue muy dañado en la Revolución Francesa antes de ser renovado en el siglo XIX. Se puede ver las marcas de la historia en todo el palacio. Y por si fuera poco, la iglesia cercana contiene los restos de Leonardo Da Vinci.

Puede visitar todos los mencionados en un solo día de viaje desde París, pero se sugiere deambular varios días por la zona para empaparse de la cultura, la historia y el encanto de esta mágica región francesa.