Viajar por tierra o aire

Dicen que la felicidad no es un destino, no es un sitio al que se llega, sino más bien es un viaje, una experiencia constante y en desarrollo, esto nos invita a pensar que así como la vida y la felicidad son un viaje, cuando salimos de vacaciones el viaje, la forma en como nos transportamos de nuestra casa al destino de nuestras vacaciones es importante también. La experiencia de unas vacaciones inician desde que ponemos un pie fuera de casa (para algunos incluso antes) así que el método en el que viajamos es muy relevante a la hora de movernos.

Muchos prefieren viajar en avión, ya que sus vacaciones se tratan sobre llegar y estar en el destino, siendo el medio de transporte un tiempo muerto, un inconveniente del cual mientras más rápido se salga mejor.

Para otros el método de transporte represente gran parte de la experiencia y por ello prefieren vías terrestres, por carreteras o por tren, tomando el tiempo que tarden en llegar al destino como parte del viaje, para estrechar lazos entre los viajeros e incluso realizar mini viajes al detenerse en las paradas, programadas o no, y aprender de los sitios presentes en el trayecto.

Claro está, aunque el moverse por carretera puede ser el viaje en sí mismo, a la hora de transportarse hasta un destino hay un punto en el que viajar por tierra se vuelve contraproducente porque no se puede o el tiempo necesario se volvería un obstáculo, en estos casos no queda más remedio que recurrir al vuelo.

Sea cual sea el método que escojas o la única opción que tengas disponible, recuerda disfrutar todo el trayecto, todo es parte del viaje.